jueves, 15 de mayo de 2008

Él se hará contigo

El podrá.

Se inclinará sobre ti como buscando luz de ventana,

caído y desesperado por su vida y por su noche,

Persiguiendo el último destello de su noche, que se va.

Palpará tus muslos como quien deshoja un calendario.

Entrará en ti como quien sube a un tren.

Y tú apretarás su espalda entimismada.

Disfrutará de una película vista cien veces,

del último sorbo de champán entre los yelos,

y tú apretarás su cuello cariñosa.

Te fumará como a un cigarrillo,

y tú te desharás, humo satisfecho y azul.

Nuestros latidos, de normal acompasados,

a un ritmo en ese instante de miles

de kilómetros distinto.

De arrugas en tu sábana distinto.

Él podrá,

pero no conocerá la brisa bajo tu párpado.

La conjunción de tus lunares,

el martilleo de tu carne.

Se quedará

un minuto con el eco

de tu grito

pero no de tu sollozo

y tu palabra.

Mientras, yo, lejos, deshojaré la selva

como quien deshoja un calendario.

Perseguiré los aullidos hasta mi avión,

saltaré la verja de vuelta,

entraré a buscarte a la cocina.

Y tu sollozo y tu palabra

serán más dulces,

tan nuevos entonces,

tan obscenos,

tan buscando nuestra luz

en la ventana.

9 comentarios:

Isabel dijo...

Qué bonito... Gracias, Miguel, por estos trocitos de luz de ventana.

Aurélia dijo...

Miguel, qué carne amorosa que sos, qué ternura hecha palabra. Las hojas... Esta lectura le está poniendo un poco de miel a este día lluvioso. Algo apareció que dice que sí, que existe el amor, la comprensión aceptando humildemente sus límites y queriendo rechazarlos siempre un poquito más. Gracias, viajero de la carne.

aroa dijo...

pero miguel, qué qué qué...

mmmm... bello? cadente? rítmico? atmosférico?

David J. Calzado dijo...

La conjunción de tus lunares...
Carnalidad de la sombra.

Caperucito Lorca dijo...

Qué perlita nos dejas, Miguel...

Marian dijo...

Qué lindo, voy a volver a leerlo!!

Un besote

Miguel Marqués dijo...

¡Gracias a todos, por navegar también con calma chicha (como se puede apreciar en la foto: contraste supongo con mi vida real, que en la actualidad es el vórtice del caos)

¡Besos y abrazos conocidos y desconocidos!

Aroa, atmosférico y (había leído) "candente", me gustan... Y la carnalidad en la sombra de David. Aurélia, aceptando y rechazando comprensivamente siempre se obtiene más, sí...

Isa, me vas a matar... Perdí la dirección de tu blog. Pásamela de nuevo, va.

Repito: besicos generalizados :)

Ada dijo...

Andaba de blog en blog y he llegado hasta aquí para encontrarme con este escrito que me ha dejado encantada.
Realmente precioso y auténtico como ese amor del cual hablas.

Mi beso.

Reb dijo...

Muy bueno!