jueves, 17 de enero de 2008

Observadores con columna

Escribe una frase sobre la pantalla calurosa. Cambia la fuente. Cambia el tamaño. Mira entre el monitor y la columna. Distingue el pliegue delicado del algodón puro sobre el elástico.

Se levanta. Entra en el baño. Se lava las manos. Se aplasta el pelo. Se sacude los vaqueros. Al salir a la moqueta, un chispazo. Un ay y un comentario banal y una vaharada espesa de aromas reconocibles, de otro tiempo.

Pone música. Pide café. Bebe agua. Apaga el monitor. Se ajusta el abrigo. Hace ruido con las cremalleras (haz ruido con las cremalleras). Lo miran de lado. Lo mira de lado. Anota gesto de sabiduría apesadumbrada. Se marcha, pero como si se quedara, como si se fuera para siempre.

En la calle llueve y ya es de noche.

7 comentarios:

Lara dijo...

(Y hace tanto tiempo que no caían aquí palabras que ahora creo que esto es algo secreto e insólito que sólo voy a ver yo, pero claro, no.)

Es como una sorpresa.
Leerte y saber que leerte es eso.
Con o sin columna, pero tus palabras.
Lo extraño dibujado.
Me gusta.
Mucho.

Ah. Las cremalleras.

NáN dijo...

No, claro. Somos más.

Este chico tiene un algo para la descripción. Porque esto podría parecer un guión. Pero no, claro, es descripción. Y la atmósfera, lo que sea, llega.

José Mari dijo...

Es que el nene ha tenido talento siempre. Una creatividad envidiable y un uso de la palabra cada vez más certero. Esperemos que siga.
Nen, esta calima va a acabar matándome de asma y de asco, cielo santo...

Okr dijo...

Enlavín, nene, hostias joder, que se te estaba enmoheciendo el blog, qué bien, te ailoviamos desde las vísceras hasta la epidermis, truene, nieve o pierda el madrid en la copa.

¿te veo ahora, no?

Aurélia dijo...

Qué enigma... Un desafío... Algo que uno encuentra sin que se sepa lo que es. Me gustó mucho...

Aurélia dijo...

Ay, otra cosa, Miguel, ese escritor francés que te decía, Christian Bobin, acaba de publicar un libro sobre Emily Dickinson... Me lo quiero comprar ya!! Se titula : La Dame Blanche.
Un beso.

Miguel Marqués dijo...

Sigo buscando libros de Bobin pero creo que los tendré que comprar en Fnac.fr. Dominique A ya está de camino...

Besos AU