jueves, 22 de febrero de 2007

Precedente, secuela y alternativa

I


El niño entró a trompicones en la habitación y dejó el dinosaurio de peluche sobre la estantería de los minerales. Se metió en la cama y, caprichos de la vigilia, soñó con un hombre prehistórico, muy prehistórico, que se defendía con lanza del ataque de un tremendo protoceratops. En los ojos del hombre prehistórico, el niño caía adormilado contemplando cómo, después de una brutal contienda, el protoceratops, al igual que él, trastabillaba casi sin sentido buscando el apoyo de un enorme árbol oscuro y frutal.


II

El técnico hastiado miró alrededor y no vio a nadie, ni al camión ni a los meritorios ni a nadie. Se espantó las moscas, cerró la tienda de campaña y llamó por el walkie a Bowles. Con voz pegajosa aún le dijo, El bicho se va a pudrir de verdad, joder, os lo lleváis o me cago en la hostia, esta película la termina la madre que te parió. El técnico hastiado llevaba años trabajando en historias sin sentido, llenas de muñecos muertos que parecían muertos, marionetas de látex rebosantes de un patetismo que lo alejaban cada vez más de la idea de Truffaut, Kubrick, Erice. De las ideas al látex, sin salvación posible.





III

El dinosaurio permaneció allí por un tiempo infinito.

6 comentarios:

Lara dijo...

Igual es porque te escurres como un pescado fino, y a pesar de eso, cómo me gusta leerte.

Okr dijo...

diaro de un dinosaurio:

1 de abril, llueve

hoy tampoco saldré de la cueva para cazar guacamayos, la reúma me está matando,

3 de abril, llueve todavía

ayer no puse nada en mi diario porque no pasó nada de nada, siguió lloviendo. el cielo está muy oscuro y huele a ceniza.

4 de abril, no sale el sol

me parece muy raro que el sol no haya salido hoy, la semana pasada hubo un ruido muy gordo y desde entonces esto está fatal.

5 de abril, mal rollo

creo que esto es el fin. cuando mi abuela me contaba historias sobre el fin de nuestros días yo me reía y mira, cuánta razón tenía la joía.

7 de abril, adiós

creo que paso de escribir más, pa dos días que me quedan... qué negro y frío está to.

Lara dijo...

jajaja!!!

Gerardo dijo...

Me has dado un buen flashback, tío! Recuerdo cuando me mostraste estos textos; lo que no ubico bien es si fue en Pella o ya después, en la época de Trasatlantes.

Y sí, Monterroso es quizás el cabrón al que no conocí que más he extrañado en toda mi vida. Y se le seguirá extrañando, yo creo.

"La verdad siempre es revolucionaria."
- Jesús de Nazaret

"La verdad nunca es revolucionaria."
- Augusto Monterroso

Gerardo dijo...

"Monterroso es quizás el cabrón al que no conocí que más he extrañado en toda mi vida."

Me autocorrijo para incluir en esa afirmación a Coltrane y a Eric Dolphy. Y a Catulo y a Omar Khayyam y a Robert Johnson y a Bix Beiderbecke.

:-D

Miguel Marqués dijo...

Eran un juego, estos textillos.

Precedente, secuela y alternativa.

¿Quién slo descubre?

(Es una pamplina.)


¡Ah, Khayyam, tu amigo, ese que estuvo un día en tu casa y trajo una yerba persa deliciosa!